Durante la sesión pública celebrada este martes, en su intervención previa al orden del día, Qalibaf declaró: “Nos encontramos en vísperas del 13 de Aban, día nacional de la lucha contra la arrogancia mundial; una fecha que, en el prestigioso calendario histórico de nuestro país, conmemora tres acontecimientos que marcaron la historia: el exilio del honorable Imam Jomeini (que Dios tenga misericordia de él), el martirio de los queridos estudiantes en 1357 (1978), a manos del brutal régimen Pahlavi, y la toma de “nido de espionaje” de EEUU, en 1358 (1979)”.
“Estos tres acontecimientos tienen su origen en una misma realidad: desde que Estados Unidos alcanzó el poder, ha buscado y seguirá buscando, hasta el día de hoy y mientras le sea posible, engullir a Irán. En el pasado perseguía este objetivo mediante la sumisión de gobernantes títeres; hoy, al encontrarse con la resistencia de un pueblo iraní unido e independiente, recurre a instrumentos de guerra militar, económica y cognitiva”, añadió.
El presidente del Parlamento iraní señaló que la raíz de la profunda hostilidad de Estados Unidos hacia el pueblo iraní reside precisamente en que la nación iraní se ha opuesto a ese objetivo expansionista y ha convertido su aspiración de independencia en un ideal para otros pueblos libres del mundo, y afirmó: “Esta misma firmeza y resistencia del pueblo han llevado al régimen sionista usurpador y a los estadounidenses a una situación de desconcierto, sin saber cómo actuar frente al resistente pueblo iraní. Ante sus sucesivas derrotas, de vez en cuando intentan, mediante amenazas y acciones militares, doblegar al pueblo iraní. Pero se equivocan profundamente: Irán no se rendirá. Esa ilusión del enemigo pertenece a la época de los antiguos gobiernos sometidos y dependientes”.
“Los estadounidenses y sus aliados regionales han comprendido, tras las dos últimas guerras impuestas, que la era de las ambiciones expansionistas ha llegado a su fin. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ha definido nuestra estrategia militar para hacer frente a un posible ataque del enemigo. Sobre esta base, nuestra respuesta militar y estratégica ante cualquier error de cálculo del enemigo será imprevisible, hasta el punto de que, sin respetar limitaciones geográficas, desbarataremos por completo sus cálculos erróneos, junto con todos sus activos materiales e inmateriales”, añadió.
“Los países de la región deben saber que la República Islámica de Irán, al tiempo que mantiene el dedo en el gatillo y está preparada para el combate, ha dado una respuesta firme y racional a la parte estadounidense. Ahora la pelota está en el tejado de Estados Unidos, que debe evitar la guerra. Al mismo tiempo, en el terreno y en el ámbito militar nos encontramos en el máximo nivel de preparación defensiva. Si Washington vuelve a cometer un error estratégico, debe saber que esta vez se enfrentará a un nuevo escenario de guerra y que, más desesperado que hoy, buscará una vía de escape”, dijo.
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